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25/5/09

CÁRCEL COMÚN

Martes 26 de mayo de 2009

Comunicado de prensa

QUE LOS GENOCIDAS ESTÉN DONDE TIENEN QUE ESTAR: EN CÁRCEL COMÚN

A pesar de tener dos condenas a prisión perpetua que estaba cumpliendo en la cárcel cordobesa de Bower, el genocida Luciano Benjamín Menéndez fue beneficiado con la prisión domiciliaria. Así lo decidió la semana pasada la jueza Cristina Garzón de Lascano, alegando- al igual que la Cámara Nacional de casación en lo Penal- que hasta que las sentencias no queden firmes podrá volver a su casa quien fuera durante la dictadura el responsable de la represión en diez provincias de la Argentina.

En tanto, la Cámara Federal de Córdoba ordenó el traslado de ocho represores a cárceles comunes, que estando detenidos en dependencias militares de esa provincia gozaban de privilegios tales como huerta y criadero de conejos, servicio de comida y limpieza a cargo de subordinados, médico y profesor de educación física para actividades terapéuticas y vivían sin rejas ni requisas. Repudiamos la actitud de la Jueza Federal de Córdoba Cristina Garzón de Lascano, que durante años consintió esta medida de privilegio y exigimos el inmediato traslado a unidades penitenciarias de todos los genocidas.

No es casual que la misma magistrada que le otorga la libertad al ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército sea quien avale las condiciones de excepción de los represores. Remarcamos que esta no es una situación aislada sino la práctica que se han dado gran cantidad de jueces, asegurándoles la impunidad a los genocidas. Para muestra basta el envenenamiento del torturador Héctor Febres, alojado en la cárcel vip de la Prefectura en el Delta con el acuerdo del juez Sergio Torres y el TOF 5 de Capital Federal.

Volvemos a decir: Que los genocidas estén donde tienen que estar: en la cárcel común YA!

18/5/09

QUIEN ES LUCILA LARRANDART?

La presidenta del Tribunal Oral Federal Nº1 de San Martín agravia las víctimas y testigos de la causa Avellaneda y obstaculiza la prueba de los delitos que configuraron el Genocidio argentino

Desde el 27 de abril de 2009, treinta y tres años y doce días después de producido el secuestro del Negrito Avellaneda y su mamá Iris, se lleva adelante el Juicio Oral contra los Genocidas Generales Rivero y Verplaetsen y otros cómplices del hecho.

El Tribunal Oral Federal que preside la Dra. Larrandart no ha dejado de agraviar a las víctimas sobrevivientes y testigos del caso, haciendo caso omiso de los compromisos internacionales del Estado argentino de proteger las víctimas y testigos del Genocidio de todo agravio físico u oral que –al reproducir la lógica justificatoria del Terrorismo de Estado- los vuelva a victimizar invirtiendo el sentido reparatorio de estos juicios, cuestión que no solo atañe a la sentencia, sino a todo su procedimiento y publicidad efectiva.

Puntualmente, y sólo para dar dos ejemplos, la Dra. Larrandart permitió que una de las abogadas de la defensa le preguntara a Iris Avellaneda la frecuencia horaria con que le era aplicada la picana eléctrica, pregunta que no tiene sentido jurídico alguno dado que el dato es irrelevante puesto que la pena por torturas no se gradúa por frecuencia horaria ni por ninguna otra variante, constituyendo la pregunta, de por sí, un agravio a la víctima y un intento evidente de mortificarla psicológicamente con el recuerdo del horror vivido

Pero la actuación de la Dra. Larrandart fue aún más grave ante la protesta de la tía del Negrito, la compañera Arsinoe Avellaneda, quien se hizo cargo de la hermana del Negrito cuando éste fue asesinado, su mamá encarcelada y su papá perseguido por la dictadura y que fue quien emprendió la búsqueda de Iris y del Negrito desde el momento mismo en que el Grupo de Tareas se retiró del hogar de los Avellaneda.

Luego de relatar minuciosamente todas las gestiones realizadas y cómo fueron encontrando cada pista que permitió reconstruir la verdad del operativo clandestino realizado bajo el mando operacional de los Generales nombrados, harta de ser repreguntada una y otra vez por la abogada defensora sobre el aspecto del genocida Aneto (que Arsinoe reconoció en rueda judicial en 1984 según consta en el expediente que la Dra. Larrandart debería conocer) la compañera se dirigió a la presidenta del Tribunal para recordarle que con 81 años de edad y tras treinta años de lucha por la Justicia se merecía otro trato que el manoseo al que estaba siendo sometida, fue la propia Dra. Larrandart la encargada de amonestar a la testigo, reprocharle que “sin pruebas no habría castigo” y exigirle bajo amenaza que vuelva a describir al genocida en un acto de revictimización de la testigo que borra con el codo todo lo escrito y acordado por el Estado argentino en los últimos años sobre el modo de tratar a las víctimas y testigos del Genocidio.

Para más, informada en la audiencia siguiente por el abogado de la querella de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, que la misma Arsinoe había sido interpelada y hostilizada por la misma abogada defensora al finalizar su testimonio, la Dra. Larrandart se limitó a un escueto llamado a las partes a no realizar comentarios sobre la causa.

Congruente con este accionar violatorio de las garantías procesales para las víctimas del Terrorismo de Estado, la Dra. Larrandart no ha dejado de obstaculizar la labor de las querellas y la propia Fiscalía cada vez que éstas intentaron desplegar la estrategia jurídica explicitada al momento de pedir la elevación a Juicio de la causa, esto es, comprender el asesinato del Negrito Floreal y el secuestro de su mamá Iris, dentro de un contexto histórico que desde la Causa 13 (Juicio a la Junta de Comandantes) para acá, nadie se había atrevido a cuestionar: Plan de Exterminio, Terrorismo de Estado, Imposición de un modelo neoliberal del sistema capitalista, Exterminio de un Grupo nacional para reorganizar radicalmente el país a favor de los grupos de Poder, etc.

Limitar las preguntas de los querellantes al caso exclusivo de la investigación del Negrito Avellaneda y su mamá, sin permitir demostrar que la comisaría de Villa Martelli fue un centro clandestino de detención y tortura, diluye la prueba de la existencia del genocidio que perpetró la dictadura y coarta el derecho de la familia y demás querellantes a una investigación plena, que abarca no sólo lo padecido por la familia sino por todos los que pasaron por idéntica situación

La obstinación de la presidenta del Tribunal en tratar el caso como una cuestión individual viola la verdad histórica, contradice todo lo acumulado en estos Juicios y se convierte en el principal obstáculo que encontramos en nuestra búsqueda de Justicia que no es de hoy ni de ayer sino desde el momento mismo, abril de 1976, en que el Dr. Julio Viaggio, presidente honorario de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, presentó el primer Habeas Corpus y comenzó a acumular elementos de prueba para un Juicio que no permitiremos que se transforme en un remedo de Justicia.

Si es necesario continuaremos nuestro reclamo ante todas las instancias nacionales e internacionales hasta conseguir Justicia para el Negrito Avellaneda, comenzando por poner en conocimiento del Consejo de la Magistratura los hechos que aquí señalamos sucintamente y que nos agravian profundamente

LIGA ARGENTINA POR LOS DERECHOS DEL HOMBRE

Integrante del colectivo Justicia Ya!

18/3/09

19/3: DECLARAN POR LA DESAPARICIÓN DEL ESCRITOR HAROLDO CONTI


Palabra , acción y coherencia

Haroldo Conti nació en Chacabuco, provincia de Buenos Aires, el 25 de mayo de 1925. Fue maestro rural, actor, director teatral aficionado, seminarista, empresario de transportes, piloto civil, profesor de filosofía, estuvo también vinculado a la actividad cinematográfica como guionista.

Y fue un militante Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).
En una carta dirigida a su compañero de militancia Roberto Fernández Retamar y percibiendo la gravedad de un futuro no muy lejano escribió en el mes de enero de 1976:
“En cuanto a la situación aquí, las cosas marchan de mal en peor. Me acaba de informar muy confidencialmente [...] [un amigo] militar, que se espera un golpe sangriento para marzo. Inclusive los servicios de inteligencia calculan una cuota de 30 mil muertos. Esto coincide con las apreciaciones de nuestros compañeros que evalúan la situación constantemente”.

Como reflejo irrefutable de su compromiso militante Haroldo Conti expreso en una nota que firmo para la revista Crisis:
“No sé si tiene sentido pero me digo cada vez: contá la historia de la gente como si cantaras en medio de un camino (…) que nadie recuerde tu nombre sino toda esa vieja y sencilla historia”.

En lo referido al juicio al GENOCIDA Jorge Olivera Róvere , además de los aportes de los testigos oportunamente citados por la “justicia”, consta en la causa una copia de una publicación del escritor Gabriel García Márquez en la que alude a la desaparición de Conti solicitando el esclarecimiento del hecho.

Haroldo Conti fue secuestrado en la noche del 4 de mayo de 1976 por una patota del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército Argentino. Desde entonces continúa desaparecido.


El Tribunal Oral Número 5 tratara su caso este jueves 19 de Marzo …

10/2/09

Arrancó el juicio al genocida Olivera Róvere


Nuevamente, a puertas cerradas, el Tribunal Oral Federal (TOF) 5 dio inicio a un juicio contra genocidas. Esta vez se sentó en el banquillo Jorge Carlos Olivera Róvere, responsable de todos los centros clandestinos que funcionaron en Capital Federal. Deberá ser juzgado por cuatro homicidios y más de un centenar de privaciones ilegales de la libertad.

A las 12 en punto salió a escena el controvertido TOF 5 encabezado por el juez Daniel Obligado. Segundos después, ingresó a la sala el genocida Jorge Carlos Olivera Róvere a quien se lo enjuiciará en los próximos meses por más de un centenar de crímenes cometidos en la Capital Federal durante la última dictadura.

Antes de que Olivera Róvere se sentara, el fotógrafo de la agencia Télam- seleccionada por el Tribunal para tomar fotografías de la audiencia- fue desalojado entre golpes. Al reportero gráfico sólo le habían concedido tres minutos para registrar imágenes. Eso sí, podía hacerlo antes de que empezara la audiencia. Cuando intentó fotografiar al represor, el secretario del juzgado, Martín Schwartz, se lo impidió tapándole la lente de la cámara con la mano. Quienes estaban en la sala estallaron para denunciar el atropello.

Una situación similar había sucedido anteriormente con el camarógrafo de canal 7, señal elegida para filmar las sesiones y distribuir el material entre los demás canales. El TOF no sólo le impedía al trabajador de prensa utilizar la cámara del canal para que trabaja sino que lo obligaba a emplear la que es generalmente usada por la Policía Federal. El tiempo de filmación también era de tres minutos así que Canal 7 decidió retirarse.

De modo que, Olivera Róvere no fue filmado y sólo se logró una fotografía de alto valor periodístico y baja calidad por los empujones a los que era sometido el fotógrafo. Desde Justicia YA! denunciaron que más allá de la directiva de la Corte sobre la difusión del juicio, el Tribunal mantuvo su modus operandi. "Montó una parodia destinada a hacer creer que cumplía con la acordada de este máximo Tribunal cuando en realidad una vez más estaba impidiendo la publicidad de este proceso", denunciaron.

Quién es Olivera Róvere


Jorge Carlos Olivera Róvere fue en 1976 segundo comandante del Primer Cuerpo de Ejército y mano derecha del represor fallecido Carlos Guillermo Suárez Mason. Además, revistió como jefe de la subzona Capital Federal, quedando bajo su responsabilidad todos los centros clandestinos de detención que funcionaron allí.

El represor de 82 años está siendo enjuiciado por cuatro homicidios, 120 casos de privación ilegal de la libertad y algunos de aplicación de tormentos. Está imputado por la privación ilegal de la libertad y homicidio de Raúl Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario del Carmen Barredo de Schroeder y William Alen Whitelaw, todos dirigentes uruguayos. En este juicio, también se juzgará la desaparición del escritor Haroldo Conti.

En una segunda etapa del proceso, se unificará el juzgamiento de Olivera Róvere con otro tramo de la megacausa Primer Cuerpo, el de jefes de área de la subzona Capital Federal. Se le sumarán en el banquillo el general de brigada Teófilo Saa, el teniente coronel Felipe Alespeiti, los coroneles Humberto Lobaiza y Bernardo Menéndez y el general de división Rodolfo Whener.

Una defensa consecuente


Olivera Róvere está siendo defendido en el juicio por gente de experiencia. Tiene su representación Norberto Giletta, quien juez durante la dictadura. Actualmente patrocina a represores de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA) y en 2007 auspiciaba que el ataque realizado en 1976 a Superintendencia Militar por parte de Montoneros fuera considerado un crimen de lesa humanidad.

Alerta: Otro genocida en libertad


Olivera Róvere llegó en libertad al juicio, gracias a que dos años atrás la Cámara de Casación Penal decidió su excarcelación. El Tribunal Oral Federal 5, integrado por Obligado, Ricardo Farías y Guillermo Gordo, decidió mantenerle ese privilegio. La Fiscalía asintió en nombre del Estado, más allá de las supuestas directivas del Poder Ejecutivo para asegurar la cárcel común a todos los genocidas.

Días atrás, Justicia YA!- como cabeza de querella en la causa- había enunciado el privilegio del represor y exigió que sea trasladado a una cárcel común. "Existe riesgo de comisión de nuevos delitos dada la existencia de un aparato de criminalidad que hasta el día de hoy opera como mecanismo de intimidación de testigos. Debemos acaso recordar que hace dos años y cinco meses que Jorge Julio López se encuentra desaparecido. Su desaparición aún sigue impune, y esa impunidad constituye en sí misma una amenaza para quienes fueron víctimas del genocidio, y ahora testigos en estas causas", manifestaron los abogados Liliana Mazea y Pedro Dinani en el escrito.

El defensor de Olivera Róvere afirmó que no existe ni la más remota posibilidad de que su defendido se profugue dado que si quisiera evadirse del país, se mantendría su orden de captura en el exterior y su obligación de dar cuenta de sus crímenes ante otros tribunales. "Eso es mentira porque el hijo de Olivera Róvere, Jorge Olivera, estuvo prófugo durante ocho años en la Argentina. Recién lo detuvieron hace unos meses", afirmó Mazea.

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Jorge Olivera (H)

Jorge Olivera hijo también tiene su reputación. Como relata Página/12, supo convertirse en un hombre multifacético. Fue abogado de Suárez Mason. En agosto de 2000 se convirtió en el primer militar arrestado en el exterior, sin contar a Adolfo Scilingo, por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura. Su detención, concretada en Roma, fue pedida por la Justicia francesa por el secuestro de Marie Anne Erize Tisseau, ocurrido en octubre de 1976 en San Juan. Logró salir de la cárcel presentando un certificado de fallecimiento de Erize que, en realidad, era la constancia de un trámite iniciado en el Registro Civil porteño, que fue adulterado con sellos falsos. La Corte Suprema de Casación de Italia impugnó la utilización de ese documento, pero Olivera ya había regresado a Buenos Aires. Según la revista Trespuntos, su liberación tendría relación con los contactos de la logia P2. Una nota de Il Manifesto lo calificó como "uno de los carniceros responsable de 30 mil desapariciones", integrante del Operativo Independencia, para más datos. En democracia, el ex mayor participó en los levantamientos carapintadas y fue apoderado del MODIN de Aldo Rico. Ahora, está detenido por crímenes cometidos durante la dictadura.


Contactos de prensa:

- Liliana Mazea, abogada de FIDELA, 15-5816-9178

- Luis Bonomi, Abogado del CeProDH, 15 5057 7942

- Pedro Dinani, Abogado de la LADH, 15 6588 1616

6/2/09

10/2: Comienza juicio contra el genocida Olivera Róvere



El colectivo Justicia YA! , querellante en el juicio a Olivera Rovere que comienza el martes, reclama que se revoque su excarcelación y que sea recluido en una cárcel común y convoca a concurrir a Comodoro Py para exigir que el juicio sea público.


El próximo martes 10 comenzará en los Tribunales de Comodoro Py el juicio al genocida Jorge Carlos Olivera Róvere. La responsabilidad de juzgarlo volverá a estar en manos del Tribunal Oral Federal (TOF) 5 que, según se ha anunciado, volverá a dejar las audiencias a puertas cerradas, impidiendo el ingreso de los fotógrafos y camarógrafos de los medios de comunicación y transformando así una causa del pueblo en secretos de palacio.

La elevación a juicio de Olivera Róvere está enmarcada en la megacausa Primer Cuerpo de Ejército dado que el represor fue en 1976 segundo comandante del Primer Cuerpo de Ejército y jefe de la subzona Capital Fderal, quedando bajo su responsabilidad todos los centros clandestinos de detención que funcionaron allí. En la segunda etapa del juicio, tras la unificación con otro tramo de la megacausa, serán juzgados el general de brigada Teófilo Saa, el teniente coronel Felipe Alespeiti, los coroneles Humberto Lobaiza y Bernardo Menéndez y el general de división Rodolfo Whener por su responsabilidad como jefes de área en la subzona Capital.

Jorge Carlos Olivera Róvere, de 82 años, será enjuiciado por cuatro homicidios y 120 casos de privación ilegal de la libertad y algunos de aplicación de tormentos. Está imputado por la privación ilegal de la libertad y homicidio de Raúl Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario del Carmen Barredo de Schroeder y William Alen Whitelaw, todos dirigentes uruguayos. En este juicio, también se juzgará la desaparición del periodista y escritor Haroldo Conti.

El represor Olivera Róvere actualmente está excarcelado y con domicilio en la Ciudad de Buenos Aires. Como querellante en este juicio, Justicia YA! denunció esta condición de privilegio de la que goza el genocida y presentó hoy un escrito ante el Tribunal exigiendo que sea trasladado a una cárcel común.

Justicia YA! convoca a todas las organizaciones y medios de prensa a estar presentes en los Tribunales de comodoro Py 2002 a las 9 horas para exigir la difusión del proceso judicial que se inicia ese día y garantizar que realmente sea un juicio oral y público.

Contactos de prensa:

- Andrea Bello, AEDD, 15-6564- 2440

- Liliana Mazea, abogada de FIDELA, 15-5816-9178

- Luis Bonomi, Abogado del CeProDH, 15 5057 7942

- Pedro Dinani, Abogado de la LADH, 15 6588 1616